martes, 14 de octubre de 2008

Finalmente, la carne es carne.



Te sientas frente a mí y me miras como si con un beso pudiera sonrojarte. Me dices que venga a tu lado y me abrazas. Hace tan sólo días que dije "esto nos hará mal después" te das cuenta? ¡Que venga el sol y lo vea, que yo lo que siento es gloria! Que venga el canto de los pájaros y te haga mío, amor, porque si esto no es verdad la mentira no existe, si esto no es amor, que alguien me enseñe qué es el amor, que no sea tu sonrisa, tu entrega, tu voz y tus manos en mis manos, y en mi cuerpo. Me besas. Codicioso de momentos me atas a tu pecho como si de un bebé se tratara.

Y no te he hablado de amor. Y tú me lo dices, como si no supieras la rutina cansona entre los hombres y mujeres. Entonces gracias, gracias por todo lo que eres, y lo que quiero ser. Pero no me ames, pues no sé que será mañana.

1 comentario:

Linda dijo...

Que lindo lo que escribes...pero porque confesiones de una Pendeja??? no le temo a la palabra pero no encierra bien lo que realmente somos la mayoria de las mujeres...me gusta mas CABRONA...esa da mas fuerza, astusia, malicia,viveza, no se las mujeres somos mas eso...pero si a ti te gusta pendeja..esta bien, tambien tenemos todas un poco de esa.
Bueno mucho gusto y espero seguir visitandote si no te molesta.